El ver la televisión es uno de los mayores pasatiempos, alternativa de ocio y de mayor influencia en la vida de los niños y adolescentes. Mucha parte del tiempo que pasan frente a la televisión, es tiempo perdido que podrían haber utilizado en otras actividades importantes como son la lectura, el trabajo escolar, los juegos educativos, la relación con la familia y el desarrollo social.
Los efectos de horas y horas frente a la televisión en los más pequeños pueden ser: problemas de sobrepeso, dificultades de atención, torpeza en el aprendizaje, problemas visuales, problemas en el cuello, dolores de cabeza, vicios...
Si te interesa ver un estudio de Dimitri Christakis sobre los graves efectos de la televisión en niños y adolescentes pincha aquí.
La televisión es cierto que muchas veces es un fuente de información positiva y en ella podemos encontrar programas que a los niños y adolescentes les puede ser de utilidad para su desarrollo, a la vez que para su tiempo de ocio. Por ejemplo, un programa educativo que desarrolle sus capacidades creativas, como Art Attack, puede ser beneficioso para el niño porque a partir de él, los niños son capaces que crear algo por sí mismos y lo valoran más por el simple hecho de que son ellos mismos los que lo han creado, que si por el contrario, hubiera sido comprado al verlo en cualquier anuncio.
Todo esto ocurre, si los niños utilizan la televisión como único recurso de ocio.
¿Cómo hacer que la televisión no sea el único recurso de ocio para los niños?
Si es cierto, que el uso de la televisión puede ser una forma de ocio, pero para ello, los padres deben escoger los programas adecuados para los niños, poner límites en las horas expuestos ante la televisión...
Pero también es cierto que no es la única forma de ocio para los niños y adolescentes. Los niños deben de realizar otras actividades diversas que se les propongan y que les resulten agradables y requieran su participación varias veces por semana para que así las realicen de forma regular y constante.
Algunas de estas actividades pueden ser: los deportes como patinaje, baloncesto, fútbol, natación... para que así se desarrollen físicamente; la lectura para que sean capaces de imaginar historias y sobre todo para desarrollar y perfeccionar el lenguaje (oral y escrito); talleres de manualidades para que desarrollen sus capacidades creativas; la relación con otros niños mediante juegos en parques o zonas infantiles; excursiones con la familia los fines de semana para mejorar la convivencia con la misma; el uso de juegos convencionales que desarrollen su intelecto, su interés, su curiosidad, su desparpajo...
Todas estas actividades son alternativas y se pueden aplicar como otras formas de ocio en los niños. Son muy positivas y ventajosas para ellos. Pero para que puedan realizarlas hay que hacer que les causen interés. Para ello, el entorno familiar debe encargarse de manifestar interés en esas actividades y prestarse a realizarlas con los niños porque si no ellos mismos no lo harán, se dejarán llevar por lo que están acostumbrados que es el ocio televisivo.
Aquí os dejo una página de planes de ocio que se pueden realizar con los pequeños: Mamá tiene un plan
También os dejo un vídeo en relación con el tema tratado:
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